FIESTA PASCUAL

Posted on

angelituCuento de Miguel Ángel Chinchilla

En sus breves años de escuela primaria nunca gustó de salir en veladas, bailando, recitando o haciendo payasadas.

Pero ahora siendo interna en el reclusorio de mujeres, la Pascuala le ofreció si quería representar a uno de los dos ángeles que según Lucas el evangelista, anunciaron a las dos Marías y a Juana, que Jesús había resucitado; en el marco de los actos religiosos que se estaban organizando para la Semana Santa.

Sin pensarlo dos veces dijo que sí y entonces le dieron un papel donde estaba anotado lo que tenía que decir, el cura del penal hizo reflexionar al grupo teatral de internas sobre por qué la noticia pascual fue transmitida primeramente a las mujeres para que fueran ellas quienes llevaran la buena nueva a los demás; y así entusiasmadas las reclusas se pusieron a trabajar en su representación.

Aceptó hacer el papel de ángel por una inexplicable intuición de sentirse liberada, sin saber nada de etimologías ni significados de fiestas pascuales que le daban igual. Ella nunca mató a nadie, ni robó tampoco, ni andaba en las maras, sólo vendía marihuana, por eso estaba presa, bueno, también vendía coca, pero de cárteles no sabía nada, los meros meros -decía- se mueven entre diputados, son los grandes señores intocables.

Para confeccionar el disfraz de ángel, su prima Magdalena le trajo un viejo vestido de seda color celeste y unas alas de papel crespón que se parecían a las que utilizó Luis Galdámez en aquella serie de fotos titulada “los ángeles caídos”. Así consta en el expediente que la fiscalía abrió luego de los hechos.

La representación de la escena bíblica se realizó en el patio número uno que era el más grande del reclusorio, y a la hora de salir a escena, sólo ella apareció como ángel ya que la otra compañera enfermó de repente por una infección intestinal.

Y al recitar las palabras “¿por qué buscan entre los muertos al que vive?”, las alas amarradas a la espalda que se parecían a las de Luis Galdámez, comenzaron a agitarse como si fueran de verdá y la muchacha reclusa como una baletista empezó a ascender literalmente volando sin que ningún custodio osara detenerla ni mucho menos dispararle, ante la mirada atónita de las personas que ahí se encontraban esa mañana, incluyendo un ministro y el jefe de centros penales, quienes con la boca abierta fueron testigos de cómo aquella interna con las alas de papel crespón se perdía entre las nubes, mientras las cigarras con su canto isócrono y triste continuaban riéndose de las hormigas.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s