Recuerdos de un desconocido bautizado por el mismo Joaquín Sabina

Posted on

El famoso roquero español homenajeó a Roque Dalton y al Mágico González en su concierto y el público le correspondió con algarabía de auténtico orgullo

Por Nelson Rentería

 SAN SALVADOR – Podría comenzar este relato con una sarta de mentiras, pero prefiero decir la verdad, algo de decoro aún subsiste en los pasillos mi agrietada alma. Lo cierto es que no me gusta la música del clásico roquero español Joaquín Sabina, pero qué increíble es estar en una velada musical con él.

Estaba ahí como un ignorante entre tanto sabineano en las tribunas, como un analfabeto, sin conocer por lo menos una letra de una canción de su vasta trayectoria, era un perfecto desconocido en medio de ese público tan ávido de cantar los éxitos del creador del “Pirata Cojo”, “Princesa” y “19 días y 500 noches”.

La noche era extremadamente cálida, por suerte había varias hieleras con cerveza fría para hidratarse, los vasos de la bebida, aunque caros, eran tan abundantes, como esos sombreros de forma de hongo, una de las prendas de vestir preferidas de Sabina.

El escenario era más bien modesto, Un telón con un dibujo de una ciudad con rascacielos y sobre ellos una inmensa luna llena. El grabado del telón se parecía al retrato que tenemos en la memoria cuando pensamos en Nueva York.

Minutos después del desesperado e inquietante previo, las luces se apagan y los músicos de Sabina aparecen- con su finta de músicos bohemios- por los costados, mientras el público los recibía con agradable bulla, una candela de colores cortesía de una cooperativa de crédito.

Sin más, apareció Sabina, ese artista a quién yo he ignorado por tanto tiempo, pese a la insistente sugerencia de los amigos, a las recomendaciones de los locutores de radio, lo he dado la espalda a sabiendas de que su música hace retorcer de placer a muchos de los que me rodean.

A numerosos de mis amigos los he visto llorar, escribir frases de canciones, parafrasear poemas, explicar canciones y contenidos en veladas, bares, reuniones o en el auto, pero yo tan terco, siempre he portado un paraguas para que la voz pastosa de Sabina no me empape.

Pero me ha llegado la hora, no puedo seguir corriendo y evadiéndolo. Joaquín Sabina está frente a mí. Es la primera vez que lo veo y me parece que es muy alto y flaco. Bastante bien conservado para su pasado intenso de cocaína, borracheras, mujeres y desvelos.

Ahora el paraguas es insuficiente, se me viene una inmensa ola de su voz. Es el mismo Sabina que ha venido a San Salvador para bautizarme, nadie más que él puede mostrarme su obra. Sonrío abiertamente entre la multitud. ¿Qué le voy a hacer? Mi actitud es como la canción de los Hombres G, me la voy a pasar muy bien, me voy a dejar seducir…

Después de unas canciones de introducción. El español hace una pausa para saludar al público, dice algo relacionado a que está emocionado de estar de nuevo en El Salvador, que le parecía un milagro estar de regreso en el país, la tierra del poeta Roque Dalton.

Escuchar el nombre de Roque Dalton me sobresaltó, me erizó la piel y con todas las fuerzas grité: ¡Viva Roque! No fui el único, todos en el auditorio lo hicimos de la misma manera, aplaudimos y levantamos la cerveza para brindar en el nombre del poeta.

Sabina pronunció su nombre con claridad, aunque a Roque Dalton no gustaba que lo pronunciaran, lo dijo, aunque las secciones de espectáculos de los periódicos de mayor circulación omitan miserablemente hablar de este maravilloso homenaje.

También hubo espacio para felicitar al dueño de la magia, al señor de la fantasía, Jorge el Mágico González y al prestigioso periodista deportivo, Fernando Palomo.

Roque Dalton García, fue traicionado y asesinado por una fracción del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) el 10 de mayo de 1975.

La Familia del escritor (Jorge, Juan José y Aida Dalton) al conocer el maravilloso detalle del cantautor español, agradeció la sorpresiva y emotiva muestra de afecto.

“La Familia Dalton, así como todos los parientes y amigos de Roque, estamos muy agradecidos por el gesto de Sabina, que confirma la universalidad del poeta y la genialidad de nuestro astro: Jorge González”.

El concierto siguió su curso, los músicos sonaban espectaculares, sobre todo la guitarra con ese sonido clásico de los años ochenta. El público respondió de lleno. Si fuera artista, me gustaría tener ese público que se congregó esa calurosa noche.

Sabina se quitó el saco verde y una camisa azul totalmente cubierta de sudor que llevaba puesto y la había cambiado por una camiseta de algodón con un grabado de la Catrina de José Guadalupe Posada.

Lo único que nos consuela de que haga calor es saber que en Madrid se están cagando del frío, dijo Joaquín.

A esas horas yo estaba súper prendido con el concierto y como no conocía ninguna canción no había más que hacer que fonomímica. Bien se sabe que las buenas intenciones no quitan la ignorancia.

En el set list fueron apareciendo algunas canciones de las que tenía referencia, Llueve sobre Mojado y el Blues de la Soledad, cortesía de Fito Paez y Miguel Ríos, respectivamente.

Con Sabina hablamos de México lindo y querido, de Chabela Vargas, de prostitución, de lesbianismo, de lunas de miel, de amor y desamor, de apostar por la vida, de hacer el amor hasta el amanecer y hasta soportarle un mal chiste sobre Mara Salvatrucha (MS) y su rival la pandilla 18.

Qué maravillosa velada de este desconocido de Joaquín Sabina, pero al menos, ahora puedo alardear de que él mismo me bautizó en San Salvador.

Tomado de CONTRAPUNTO

http://www.contrapunto.com.sv/reportajes/recuerdos-de-un-desconocido-bautizado-por-el-mismo-joaquin-sabina

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s