Carta al Padre Ibáñez

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Bienaventurados los que son perseguidos por causa de la justicia

Porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados sois cuando os vituperan y os persiguen

Y dicen toda clase de mal contra de vosotros por mi causa mintiendo.

San Mateo, Sermón de la Montaña.

Hola Padre Ibáñez:

Quizás no sepás quien soy porque las circunstancias y las personas no me dejaron acercarme a vos o al rato me conozcás mejor que nadie porque  estoy más cerca de vos que muchos otras terribles personas que se han colado en los pasillos de tu casa.

Sea como sea yo sé bien que me entendés pues de alguna manera los clamores  de la gente siempre llegan a los  oídos de los santos como vos.

Fijate que estuve ahí  en tu casa  por un año, no sé cómo aguanté tanto. Pero en general las cosas siguen como vos querías, se trabaja por la gente, de alguna manera se beneficia a los pobres y se le ayuda al necesitado.

En lo que sí deberías de poner cuidado es en la gente que maneja lo que vos fundaste… iMadre de Dios! No hayas apoyo. Para pedir una cosa que de suyo es de todos, hay que hacer más trámites que en la embajada de USA por una visa,  todo se mueve por medio de dimes y diretes, hay  cosas que te exigen hacer y que nunca te explicaron cómo se hacen y sobre todo te exigen una moral que  muy pocos practican, varias veces pregunté  ¿ por que tanta rudeza? Y me fui y aún estoy  esperando una respuesta… … si Padre Ibáñez es feo pero así lo vi yo. Te acordás del castigo de Sísifo que nos enseñabas en la UCA… no es nada Padre, no es nada.

 Fijate además que hay una burocracia como no te imaginas, alguien me dijo que “era una maquinaria pesada”, quizás se han olvidado que las máquinas en última instancia las maneja gente.

Varias veces y a varios compas de trabajo les dije una frase triste… “Aquí no se puede” y es que me refería a que no podés hacer nada sin temblar por lo que pueden decir de lo que has hecho, sin temer  haber cometido un error y que te manden a un sátrapa a contarte las costillas, dicen que es porque ha habido abusos… pero y los que hacemos las cosas bien? pagamos por pecadores, se castiga el error, pero por lo menos en mi caso,  nunca se premió el acierto, al contrario me decían que “esto no es caridad ni beneficencia para agradecer a nadie“ sí Padre así son  las cosas en tu casa.

Otra cosa terrible en tu casa,  es el valor que tiene la lengua de ciertas personas… uy saberlo una de ellas y saberlo el pueblo entero… larga es su lengua como sombra de pino al atardecer, y  como yo solo hacía lo que me tocaba hacer, peor de algo tenían que hablar…. Uy es feyita la cosa Padre, feyita la cosa.

Me gustó tu casa  que aun  vive en el corazón de la gente que ayuda, pero no me gustó el corazón de la gente que se te ha colado en tus paredes. Pálidos dirigentes con fuertes costumbres burguesas que hablan de igualdad y te atropellan en tu dignidad tomando nota en mugrosos cuadernos de los datos que el chisme lleva hasta sus fríos escritorios marcan los destinos de tus ideales. Ventrudos, obesos  y nefastos empleados te acosan y te hacen responsable de cosas  que no has hecho.  Y falsos apoyos se convierten en adúlteros traidores a la hora de juzgarte , hay violencia y  ha habido sangre entre los que ahí trabajan, lujurias y bajas pasiones trascienden incluso las fronteras manchando tus principios;  y la amenaza del despido, el castigo y la sanción es el pan de cada día. El buen trabajo y la lealtad no se premian, pueden despedir a un chucho seco como yo de un año de aguante,  como a una de tus abnegadas gentes con más de tres lustros de lealtad. Y en toda esa vorágine el trabajo de los honestos, los honrados y  cumplidores se va por el caño…     Por eso igual que cuando vos te fuiste huyendo de esta gente (digo de la gente de este país)… así salí yo corriendo… bueno me salieron… pero no por lo que hice o dije sino para que no hiciera, ni dijera nada, porque  desde el cielo vos sabés la verdad y sabés bien que en mi se pasiaron tres veces,   de todas maneras como me dijo quien me dio el “te vas” yo ya no aguantaba,  Padre, yo ya no aguantaba.

Por último vas creer que querían que aceptara algo que yo no había hecho, admití haber cometido un error administrativo, pero hacerme cargo de lo que otro sinvergüenza que se oculta en los pasillos de tu casa ha hecho, eso no Padre, ni vos lo hicieras, y encima tolerarlo y quizás compartir fiesta y comidas diarias no Padre Ibáñez eso no va con mis principios.

En fin aprendí algunas cosas en tu  casa pero sobre todo aprendí que lo que vos fundaste dista mucho de lo que es ahora. Ni modo ojalá podás mandarles como dice la canción “una luz cegadora un disparo de Nievit  ojala pase algo” … bueno el resto ya te lo sabés.

No puedo omitir decirte que como consuelo algunas buenas almas que aún quedan allí me decían que ”así es la vida en todas partes”, pero pensar así es renunciar a la búsqueda de un mundo y de un ambiente de paz, igualdad y equidad… y  ni yo ni vos vamos a renunciar nunca a esa esperanza aunque le digan utopía.

Yo en mi corazón me llevo la sonrisa de los cipotes de Nahuizalco, la lucha sin cansancio de la gente de la Cruz, la esperanza de la gente de Apopa, Mejicanos y Soya y sobre todo me llevo tus palabras que tu casa seguirá siendo tuya mientras sea un acto de amor… algo así era lo que estaba en una pantalla en la fiesta de navidad… vos sabrás Padre Ibáñez,  vos sabrás .

Ponele cuidado a esto  y gracias por todo lo que me protegiste, porque si no hubiera sido por vos que todavía amas a los justos  quien sabe Padre Ibáñez. Tu lucha es la mía y yo sigo siendo fiel a los principios que vos y tus compañeros de Jesús me enseñaron, que la verdad es solo una y nos hará libres, y que si por decir lo que pienso me odian bienvenido sea el desprecio. Y como dijo Neruda “ Y bien, si canto a todos los que quiero, o cuando ataco todo lo que odio, la poesía quiere abandonar  las esperanzas de mi manifiesto yo sigo con las tablas de mi ley acumulando estrellas y armamentos y en el duro deber americano no me importa una rosa más o menos:  tengo un pacto de amor con la hermosura: tengo un pacto de sangre con mi pueblo.

Un gran abrazo Padre Ibáñez… y gracias por tus bendiciones y por todo….

PD: No sabés cómo me costó hallar una foto tuya, bueno la tuve que copiar de un folleto donde casi no salís, solo los que se han tomada tu morada salen, tal vez les mandás una idea de cómo se maneja la imagen de una casa de Dios… o si querés mejor no … al rato ni caso te hacen… a´ i ve vos…

Un comentario sobre “Carta al Padre Ibáñez

    Karla Cstivo escribió:
    febrero 6, 2015 en 7:34 pm

    Esta buenisimo, de haberlo leido en su momento hubiera sido yo victima de persecución

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